viernes, 30 de abril de 2010

La Internacional


Arriba los pobres del mundo
En pie los esclavos sin pan
y gritemos unidos
Viva la Internacional!

Removamos todas las trabas
que oprimen al proletario,
cambiemos el mundo de base
hundiendo al imperio burgués

Agrupémonos todos
en la lucha final
y se alzan los pueblos
por la Internacional

Agrupémonos todos
en la lucha final
Y se alzan los pueblos, con valor
por la Internacional


No más salvadores supremos,
ni Cesar, ni burgués ni Dios,
pues nosotros mismos haremos,
nuestra propia redención
 
Donde tienen los proletarios
El disfrute de su bien
Tenemos que ser los obreros
Los que guiemos el tren
 
Agrupémonos todos
en la lucha final
y se alzan los pueblos
por la Internacional

Agrupémonos todos
en la lucha final
Y se alzan los pueblos, con valor
por la Internacional

 

El día que el triunfo alcancemos
ni esclavos ni dueños habrá
los odios que al mundo envenenan
al punto se extinguirán

El hombre del hombre es hermano
cese la desigualdad
la Tierra será el paraíso,
bello de la humanidad

Agrupémonos todos
en la lucha final
Y se alzan los pueblos
por la Internacional

Agrupémonos todos
en la lucha final
Y se alzan los pueblos, con valor
por la Internacional

--
Movimiento por la defensa de los derechos del pueblo-MODEP-BOGOTA
Vamos por la Democracia, el Poder y el Socialismo.
http://modepdistrital.blogspot.com/

sábado, 24 de abril de 2010

CONVOCATORIA Marcha Patriótica por la Independencia, instalación-apertura del Congreso de los Pueblos

Bogotá, 19, 20 y 21 de julio de 2010

En este año de rememoración de los 200 años de luchas del pueblo colombiano por independencia, libertad, soberanía, rescate de su tierra y transformaciones sociales de fondo, varias organizaciones sociales y políticas de carácter nacional y regional convocamos a todos los colombianos a integrarse y participar activamente en la preparación y realización de la ¡Marcha Patriótica por la Independencia! y de la instalación-apertura del Congreso de los Pueblos.

En consideración a las características nacionales e internacionales en que se debaten las mayorías colombianas; en medio de una vergonzosa pérdida de independencia y soberanía nacional, de un modelo económico que nos marca con el signo de la iniquidad y la desigualdad social, modelo que amenaza el futuro de la humanidad, diferentes experiencias organizativas de carácter político y social, desde hace varios años, avanzamos en la construcción de propuestas para articular las luchas, voluntades y compromisos en pos de una sociedad donde todos los colombianos contemos con el respeto como humanos para la realización y la felicidad propias, de nuestros hijos y las generaciones que nos siguen.

Por eso, hoy, al conmemorar los 200 años de lucha por la independencia y la soberanía, y,

considerando:

Primero. Que nuestra nación es fruto de las luchas llevadas a cabo por indígenas, afrodescendientes esclavizados, campesinos, artesanos, comerciantes e industriales pequeños y medianos, obreros y demás trabajadores, quienes en el curso de los últimos cinco siglos, con su ambición de libertad y con sus manos, han transformado el territorio que ocupamos y las culturas que nos identifican. Es éste un quehacer de resistencia frente al dominio extranjero y de las clases dominantes nativas. Hace 200 años se avizoró la ruptura del yugo colonial español, pero muchos de los propósitos que le impregnaron fuerza social quedaron pendientes de concreción, a la par de lo cual nuevas formas de dominio extranjero produjeron nuevas formas de dependencia. Hoy, en pleno siglo XXI, estos pueblos y estos sectores sociales mantienen en alto banderas de lucha y reivindicaciones democráticas cuya realidad pende de una nueva organización social.

Segundo. Que a lo largo de 200 años, el sueño de un país independiente en sus decisiones políticas y una nación soberana siguen pendientes. Quienes habitamos este territorio no hemos podido verlo. La minoría de la gente acaudalada acepta sin empacho el control político que las potencias extranjeras imponen sobre el Estado colombiano, e igual ocurre con otras expresiones de la soberanía nacional, con graves pérdidas del territorio, entrega leonina de nuestros recursos, aceptación de la ocupación de tropas extranjeras estadounidenses en el suelo patrio, y extranjerizantes proyectos culturales que menoscaban nuestras identidades.

Tercero. Que la manifestación expresa de estos nuevos dominios y dependencias es la enajenación de nuestro territorio nacional, en entrega para que operen cuerpos de un ejército extranjero; pero también la aprobación de tratados de 'libre comercio' que eliminan toda posibilidad de desarrollo por vía propia y abren el territorio patrio a la más despiadada explotación y el más bárbaro saqueo. Asimismo, con obediencia a la justicia de otros países, el gobierno de nuestro país renuncia a un sistema judicial que investigue, juzgue y garantice el pago de sus penas en el territorio nacional, para todos aquellos que violen las leyes y los códigos del país.

Cuarto. Que no olvidamos que en 1809 se abrió el ciclo de alzamientos de criollos, mantuanos y gachupines contra el dominio de España en nuestra América, que pasaron a convertirse en guerra social, sellada para Sur América y Panamá en 1825 con la derrota del imperio invasor en la batalla de Ayacucho, y de manera culminante con la gesta del pueblo cubano y su guerra necesaria en las postrimerías del siglo XIX. Dos siglos después, nuestros pueblos se miran en el espejo de su historia para procesar sus luchas y proyectar nuevos desafíos, así como ayer, con un profundo sentido latinoamericano. La dinámica que recorren países como Bolivia, Venezuela y Ecuador, brindan luces sobre el particular.

Por todo esto,

declaramos:

Primero.- Que durante los días 19, 20 y 21 de julio de 2010 realizaremos la Marcha Patriótica por la Independencia e instalaremos y daremos apertura al Congreso de los Pueblos, para recordar a nuestros antepasados y rememorar estos 200 años de luchas con nuestra movilización rebelde por dignidad e independencia, así como para proyectar con espíritu de gobierno y poder un ¡basta ya! Es un tiempo más que largo para construir otros proyectos de sociedad, incluyentes de verdad, con vocación de justicia, y amantes de la soberanía y la integración regional, con proyección de nuestras capacidades y riquezas ante el continente y el mundo.

Segundo.- Que aún a 200 años de la Independencia resistimos y exigimos nuestros derechos. Por tal razón, alertamos a la sociedad sobre la indebida apropiación que de esta gesta hace un régimen como el actual, el mismo que ha llevado a que, al final de la primera década del siglo XXI, la sociedad colombiana –contrariamente al espíritu de la gesta anticolonial y la lucha de sus soldados y héroes– sea la más desigual de la región.

Respecto a esta memoria bicentenaria, también llamamos a los sectores sociales para señalar que a pesar de todos los injustos y dolorosos sucesos de los últimos 30 años en nuestro territorio (que tuvieron como objetivo imponer el modelo económico neoliberal y el régimen político autoritario, a costa de una sanguinaria y relativa desarticulación de las expresiones organizadas de nuestra sociedad), hoy los pueblos de este país se esfuerzan con fervor por: la paz y la justicia, para rechazar el carácter festivo y de autolegitimación con el cual se aprovecha el actual régimen y los grandes magnates. Ellos, para su bolsillo y propiedad, le imprimen al Bicentenario de la Independencia un afán de desmemoria y de no reconocimiento real de nuestra historia. Ocultan la realidad de nuestra patria pendiente, con todos los propósitos sociales inconclusos, a pesar de estos 200 años trascurridos. Sin duda, las actuales generaciones de colombianos tenemos una deuda con la libertad, la justicia social, la soberanía y la reparación de la desigualdad.

Tercero.- Con la diversidad de pensamientos y posturas de los participantes, declaramos que estamos unidos para realizar la Marcha Patriótica por la Independencia e instalar y dar apertura al Congreso de los Pueblos, como un escenario propio, autóctono, propicio, de participación social y popular; donde todas nuestras propuestas con sentido social, de identidad, patriótico y popular, tendrán oído y serán consideradas en la proclama que exprese las aspiraciones de otra Colombia posible. Manifiesto-resumen de nuestros sueños de sociedad. Faro de las próximas y más intensas jornadas de construcción del verdadero y nuevo país que vendrá. Texto que, con anhelo de una nueva República, entregaremos al conjunto social y al gobierno que se posesione el 7 de agosto, como nueva batalla y grito de la independencia por conquistar, pliego de inclusión y unidad colombianas, y de disposición de diálogo y concertación en pro del país que anhelamos con redistribución de la tierra, proyección popular, democracia plena, reconocimiento y valoración de las minorías sociales, economía redistributiva e incluyente, empleo o subsidio para todos, modelo de desarrollo propio y condiciones plenas para la cimentación de la paz.

Llamamiento

A todas las colombianas y todos los colombianos inconformes, que desde diferentes tendencias y expresiones de pensamiento –hasta ahora dispersas– quieran confluir a partir de la Marcha Patriótica por la Independencia y la instalación-apertura del Congreso de los Pueblos, en una articulación que concentre sus fuerzas contra toda forma de sojuzgamiento extranjero, de opresión por parte de las clases dominantes; de discriminación por razones de clase, género o etnia, para construir un nuevo espacio de convergencia social y política que sea germen de una instancia de organización, y articulación de luchas y proyectos de sociedad independiente, soberana e igualitaria.

A todas las colombianas y todos los colombianos, los invitamos a organizar e instalar Cabildos Abiertos, a discutir y organizar esta jornada que rememora luchas y retoma –para hacerlos realidad– proyectos de país, con base en la búsqueda de "la mayor suma de felicidad posible para el pueblo" que condujo la espada de nuestros próceres.

Esta convocatoria está abierta para que sea suscrita por todas las organizaciones sociales o políticas que se identifiquen con la misma y se dispongan a su desarrollo y concreción.

Bogotá, 19 de abril de 2010

Comité Promotor de la Marcha Patriótica por la Independencia y la concreción del Congreso de los Pueblos

Movimiento por la defensa de los derechos del pueblo –Modep–

Federación de Estudiantes Univesitariaos –FEU–

Movimiento por la Constituyente Popular -MCP–

Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra – ACVC

Federación Sindical Mundial, Región Andina

Dignidad Educativa

Comités de obreros y trabajadores Ignacio Torres Giraldo

Desde abajo

Minga urbana Techotiva

Funtraenergética

Plataforma social Usme

Consejo Comunal barrio Potosí

Federación Universitaria Nacional - Comisiones

Revista contra cultural El salmón urbano

Colectivo Uriel Gutiérrez, Bosa

Coordinación Nacional Popular - Conap

Unión Patriórica Bolivariana

Colectivo Orlando Fals Borda

Asociación por la defensa de los derechos de los hijos del pueblo -Addhip–

Biblioteca comunitaria Antonio García Nossa

Periódico a Media Cuadra

Radio Independencia

Colectivo juvenil Gaitana

Revista Viento del Sur

Mandato Estudiantil por el Acuerdo Humanitario y la Paz

Red Damawhaa

Coordinadora conciencia crítica

Lazos de dignidad – DD.HH.

Expedicción cultural Segundo Centenario

Cátedra Latinoamericana

Comité de amistad y solidaridad con Venezuela -Comasolven–

Fundación La Gran Colombia para la integración de los pueblos

En las elecciones del 30 de mayo Hagamos un ensayo de lucidez: votemos en blanco

 

Frank Molano Camargo, Docente Universidad Distrital Francisco José de Caldas – Vocero del Movimiento por la Defensa de los Derechos del Pueblo MODEP

 

 
"El sistema democrático -entre comillas- tiene una bomba, y la bomba es el voto en blanco. Un cambio democrático puede nacer del uso conciente, muy conciente, del voto en blanco. Eso sería darle un susto, un susto tremendo al sistema electoral. A mí me gustaría que la ciudadanía le diera un susto muy fuerte a la clase política con el voto en blanco. Así se tenga el 80 por ciento de abstención, el sistema seguirá funcionando, pero qué ocurriría, ¿qué haría un gobierno si se encuentra con un 80 por ciento de votos en blanco?" 

José Saramago

 

En el 2004 el premio nobel de literatura José Saramago con su obra Ensayo sobre la lucidez, propone una trama literaria en torno a la respuesta a la pregunta ¿Qué ocurriría si, en las próximas elecciones, más del 80% de la población de una ciudad o un país decide votar en blanco?.

 

En la novela Saramago cuestiona las características de los sistemas políticos del capitalismo contemporáneo, en donde por regla general, el sistema funciona sobre la base del control del "rebaño desorientado", que siempre elige entre los candidatos que el sistema permite. En la novela, un día de elecciones resulta que los votos válidos no llegan al 25% del total, imponiéndose además el voto en blanco. Los administradores del régimen político no pueden creer lo sucedido, se debaten entre la idea de una conspiración de grupos extremistas y la pérdida de fe patriótica entre aquellos que votaron en blanco. Al no encontrar culpables el gobierno fabrica un responsable: un movimiento revolucionario, pacífico y democrático, que expresa su maldad a través de las libertades individuales. Por esto el régimen acude a las prácticas de terrorismo de Estado para obligar a la población a arrepentirse de su decisión y volver a los causes de la normalidad política tradicional. En esa estrategia de castigo sobre la población votante en blanco, Saramago, critica también el papel de la izquierda domesticada, representada en el "PDI" de la novela, que no puede entender tampoco la lógica del masivo voto en blanco y termina culpando al movimiento revolucionario por conspirar contra el sistema, que al fin y al cabo era el mejor para ese tipo de izquierda.

 

La obra de Saramago invita a los ciudadanos a posicionarse sobre sus decisiones políticas cuando comprendemos que las alternativas electorales existentes no representan ninguna transformación para mejorar las condiciones sociales y económicas de un presente vivido.

 

La experiencia histórica de las democracias realmente existentes, demuestra que votar a la derecha para castigar a la izquierda o a la izquierda para castigar a la derecha no hace sino apuntalar los proyectos que el régimen político requiere. El régimen se da el lujo de permitir disidentes, eso sí que no pongan en peligro los soportes fundamentales del modelo de dominación. Hoy no tiene sentido votar Mockus o Petro para castigar Uribe, o votar Santos para castigar Polo. Se trata de asumir que ninguno de ellos, ni todos ellos, ni unos combinados con otros, son saludables para la enfermedad que padece la democracia colombiana.

 

Los candidatos actuales representan, con sus matices, la continuidad de un modelo de país degradado y humillado por el terror paramilitar, la ambición desmedida narcotraficante, la humillación y sojuzgamiento neocolonial, la voracidad de los monopolios, el desprecio por la vida del neoliberalismo, el odio de las élites por la vida de las gentes sencillas, la obsesión eficientista de los tecnócratas.

 

Hoy los cambios pasan por escenarios políticos distintos a los tres poderes públicos vigentes, pasan por reconstruir  este país desde sus cimientos. Este régimen que enferma y mata requiere la solución maya pronosticada para el 2012. El VOTO EN BLANCO es sin duda un paso en esa dirección.

 

El 30 de mayo de 2010 no votemos ni Santos, ni Vargas, ni Sanín, ni Pardo, ni Mockus, ni Petro. Votemos BLANCO y busquemos nuevos escenarios políticos en donde construyamos una democracia popular que ha sido secuestrada.

 

En esta coyuntura política, más que en ninguna otra, el voto en blanco es la mejor expresión de rechazo a los políticos del régimen, incluso a aquellos a los que se les ha dado la tarea de canalizar la desesperanza, queriéndose mostrar como la alternativa, pero que solo son uno una de las caras de esa cinta de moebius, que da la impresión de tener dos caras distintas, pero que en realidad solo tiene una cara que se repite infinitamente, de eso Mockus y Petro saben bastante.

 

Es la hora de una lucidez a la colombiana, la cual no se puede agotar en el necesario VOTO EN BLANCO ante tanta desvergüenza y ausencia de política (en el sentido estricto del término), la lucidez obliga a crear escenarios políticos que anuncien alternativas colectivas al régimen. Un escenario posible es el que diferentes organizaciones sociales y políticas estamos prefigurando en torno a la idea del Congreso de los Pueblos, como espacio en donde pensemos otra u otras Colombias posibles y distintas a la Colombia de los narcos, los corruptos, los tránsfugas, los complacientes, los arribistas.

 

Por ahora lo urgente, votar en blanco el 30 de mayo

POR UN PROYECTO ALTERNATIVO DE PAIS, VOTEMOS EN BLANCO PARA ELECCIONES PRESIDENCIALES, PROMOVAMOS LA MARCHA PATRIOTICA Y TRABAJEMOS EN LA CONCRECION DEL CONGRESO DE LOS PUEBLOS

 200 AÑOS DE LUCHAS POPULARES POR UN PAIS INDEPENDIENTE, UNA NACION SOBERANA Y UNA REVOLUCION POPULAR

 

El pueblo colombiano con una riqueza en su historia de resistencia y una diversidad en su composición: obrero, campesino, indígena, afro descendiente, estudiante, raizal…, durante 200 años ha buscado construir alternativas políticas al dominio colonial, semicolonial y neocolonial de diferentes potencias imperialistas y a la opresión de las clases dominantes. El proyecto independentista de comienzos del siglo XIX, el socialismo artesanal de mediados de siglo XIX, la gesta socialista de la década de 1920, la propuesta gaitanista popular de la década de 1940 y el torrente revolucionario que se inició en la década de 1960, han sido los principales intentos de conformar proyectos nacionales democráticos y patrióticos, que han legado valiosas lecciones.

Hace 30 años se inicio un proceso de fascitización que impuso a sangre y fuego un régimen neoliberal y narcotraficante postrado ante las demandas de los Estados Unidos; proyecto que además de socavar la soberanía nacional ha buscado acabar con la capacidad de organización y resistencia del pueblo. La expresión más neoliberal y fascista de estos treinta años es sin duda el proyecto uribista, cuya dictadura de capital financiero, mafioso e imperialista ha orientado la base económica y social del país a favor de los megamonopolios imperialistas y de los intereses de la granburguesía y los terratenientes colombianos.

La esperanza de cambios profundos anhelados por las amplias mayorías ha buscado sus cauces por diferentes vías y estrategias que los sectores revolucionarios han desarrollado. Sin embargo, el poder mafioso, paramilitar y granburgués ha impedido que estas propuestas logren el apoyo popular y nuevamente vivamos un ciclo de dispersión y desarticulación de las luchas. El último régimen ha consolidado un modelo fascista basado en la transformación de la política en "seguridad democrática", que en nombre de la guerra antiterrorista y de la inversión capitalista estigmatiza los derechos humanos, los derechos laborales como amenazas terroristas, con lo cual justifica el genocidio, la organización de redes de espionaje, la persecución, el encarcelamiento de los dirigentes sociales y de los trabajadores, la amenaza de la utilización del "poder de las armas", el crecimiento del presupuesto militar y el favorecimiento de la continuidad de la política de conformación de grupos paramilitares.

Esto último se hace evidente con la transformación de nuestro país en una plataforma militar de los Estados Unidos, para dar mayor confianza inversionista a los monopolios que vienen por nuestros recursos y para, en nombre de la "guerra contra el terrorismo", conspirar contra los procesos de integración latinoamericana y de los gobiernos democráticos que buscan transformaciones al servicio de sus pueblos.

En estas condiciones proponemos al movimiento revolucionario y democrático, a los patriotas colombianos y al pueblo en general tres iniciativas de acción política que aporten la construcción del nuevo proyecto que se esta gestando en los diversos escenarios de nuestro país: el VOTO EN BLANCO para las próximas elecciones, la MARCHA PATRIOTICA en la conmemoración y movilización por el Bicentenario en la perspectiva de los sectores populares y el CONGRESO DE LOS PUEBLOS como parte de la construcción de un programa de unidad y de una perspectiva de transformación social.

Proponemos trabajar por una propuesta alternativa que devuelva a las grandes mayorías de este país el optimismo revolucionario y el coraje para que sea posible una Colombia democrática y soberana.

¿Por qué VOTO EN BLANCO el 30 de mayo?

La actual coyuntura política preelectoral se caracteriza porque los candidatos a presidencia de la república (Juan Manuel Santos, Nohemí Sanín, Antanas Mockus, Germán Vargas Lleras, Rafael Pardo, Gustavo Petro), se muestran como continuadores del modelo económico y político fascista y neoliberal, implementado en los últimos 30 años, con matices pero sin proponerse una ruptura cabal y plantear una alternativa por fuera de la seguridad democrática, la confianza inversionista y la cohesión social (corporativa y fascista).

En las elecciones presidenciales proponemos el VOTO EN BLANCO porque ningún candidato representa una oposición al fascismo y al neoliberalismo ni propone una alternativa popular y democrática. 

No estamos de acuerdo con los que promueven el VOTO UTIL, que consiste en votar por el menos malo, o por el candidato que en las encuestas aparezca como ganador para "no perder el voto"; o castigar a la izquierda polista, dando el voto a Mockus, que "ese si sabe" y es menos malo. 

¿Por qué la Marcha patriótica y el Congreso de los Pueblos?

Para el MODEP, la conmemoración del  Bicentenario está enmarcada en el  proceso de concretar un proyecto nacional transformador,  que una al pueblo y produzca un liderazgo y una fuerza política para conducir la lucha. Nuestra conmemoración del Bicentenario plantea la necesidad de recobrar el valor del patriotismo revolucionario, como parte de las tareas de educación política y de organización del pueblo en torno a un programa de lucha en donde deslindemos del  proyecto fascista y  construyamos otro camino hacia una  Colombia libre, próspera y soberana.

Diferentes organizaciones políticas y sociales hemos acordado realizar una conmemoración que rescate el carácter anticolonial, soberano y popular del Bicentenario.  Una de las iniciativas es una movilización conmemorativa por la independencia y la soberanía: la MARCHA PATRIOTICA, y realizar el CONGRESO DEL LOS PUEBLOS para recordar la gesta de la Independencia, ligada a la denuncia de la pérdida de soberanía e independencia ante las políticas entreguistas de los gobiernos de turno, principalmente del régimen uribista.

Nuestras razones para impulsar, defender y concretar estas iniciativas son las siguientes:

  1. Porque es necesaria y urgente la reconstrucción de la unidad programática y estratégica de las organizaciones sociales, obreras, campesinas, indígenas, afrodescendientes, juveniles, de mujeres y de su alianza con las fuerzas políticas democráticas, revolucionarias y patrióticas.
  2. Porque es prioritario declarar la oposición popular y democrática al modelo económico y político que busca perpetuarse con los continuadores del uribismo.
  3. Porque a partir de la unidad programática de las diferentes expresiones del pueblo es posible conformar una propuesta de  Gobierno Democrático Popular.

La Marcha Patriótica y el Congreso de los Pueblos ayudan al proceso de reconstrucción de un proyecto alternativo de país y a marcar la ruta de su construcción, ya que se proponen atraer a amplios sectores del pueblo a sus iniciativas y tiene en la organización y la movilización popular las herramientas fundamentales para lograr sus objetivos.

La propuesta del MODEP para la Marcha Patriótica y el Congreso de los Pueblos: Soberanía, Independencia y Vida Digna.

El MODEP ha venido proponiendo un programa de lucha contra el fascismo como un primer paso para la construcción de un programa de más largo alcance:

-          Movilizarnos para evitar la destrucción ambiental, social y cultural que causará  la entrega del territorio a los monopolios imperialistas del oro, el carbón, el petróleo, el gas, los minerales estratégicos. Trabajar por una legislación sobre el uso no predatorio y antinacional de los recursos.

-          Garantizar las libertades políticas que se resumen en: derecho a la libertad de conciencia, a la movilización, a la organización y a rebelarse.

-          Promover reformas laborales que recuperen las condiciones dignas de trabajo y disminuyan la flexibilidad laboral, la disminución de las diferencias de la distribución del ingreso y que se garantice a las familias dentro de la relación laboral los derechos económicos, sociales, culturales, humanos y ambientales

-           Proponer un nuevo sistema de seguridad social que ponga por encima el criterio de garantizar la vida digna del pueblo.

-          Impulsar un proceso de modernización y fortalecimiento de las empresas públicas.

-          Fortalecer la lucha en contra de los Tratados de Libre Comercio que atenten contra la soberanía y que no estén en pie de igualdad; proponer un sistema de integración económica latinoamericana con base en el respeto a la soberanía de cada país.

-          Luchar por derogar los acuerdos y tratados militares con los Estados Unidos.

-          Demandar a la comunidad internacional de Derechos Humanos, la investigación y la exigencia de que el Estado proceda a realizar el desmantelamiento completo de los paramilitares, de sus promotores y encubridores, así como de las redes de espionaje y persecución contra el pueblo.

-          Impulsar una reforma agraria que establezca un sistema de soberanía y seguridad alimentaria, liquide el latifundio, garantice las zonas de reserva campesina, los territorios ancestrales de indígenas y afrodescendientes.

-          Impulsar la lucha por un Plan de reactivación productiva, que brinde respaldo a la economía campesina, a la industria, a las empresas productivas del sector público, cooperativo y privado no monopolista.

-          Acabar con el sistema de prebendas y exenciones tributarias a los monopolios imperialistas.

-          Implementación de una política de tarifas especiales en transporte, alimentación y recreación para estudiantes, personas de la tercera edad y mujeres cabeza de familia.

-          Garantizar que el Presupuesto Nacional reduzca el pago de la deuda externa, el presupuesto militar y los gastos suntuarios de la burocracia estatal.

 

A 200 AÑOS DE LA LUCHA DE INDEPENDENCIA, LA MARCHA PATRIOTICA Y EL CONGRESO DE LOS PUEBLOS, SON UN PASO MAS EN LA UNIDAD DE TODAS LAS FUERZAS DEL PUEBLO PARA CONSTRUIR UNA COLOMBIA POSIBLE, LIBRE, SOBERANA, PROSPERA E INTEGRADA A LOS PROCESOS DEMOCRATICOS DE AMERICA LATINA.

ABRIL DE 2010


ANEXO: A QUIEN REPRESENTA LOS CANDIDATOS PRESIDENCIALES?

 

Juan Manuel Santos, representa los intereses del sector financiero, de los monopolios imperialistas minero energéticos y del monopolio militar: Grupo Social y Empresarial de la Defensa GSED (el quinto grupo monopólico colombiano). Con la vinculación de Angelino Garzón quiere ampliar la base social del fascismo enfatizando en su dimensión corporativa.

Nohemí Sanín agencia los intereses de los grandes terratenientes exportadores y tradicionales y de monopolios imperialistas europeos y de Estados Unidos, por eso se esfuerza en mostrarse como la auténtica continuadora del uribismo.

Germán Vargas Lleras, de Cambio Radical, representa a sectores granburgueses y burócratas de las telecomunicaciones, difiere del modelo en asuntos de reparto burocrático, pero es fiel en la defensa del modelo y ahora coquetea con Santos.

Antanas Mockus, apoyado por sectores del sindicato antioqueño (producto de la alianza con Fajardo), expresa el lado tecnocrático que exigen las clases dominantes, promoviendo el neoliberalismo y llamando a frenar la corrupción a partir de seguridad democrática y más cohesión social corporativa.

Rafael Pardo del partido Liberal, apoyado por grupos monopólicos colombianos e imperialistas defiende los logros neoliberales de Uribe, su política de seguridad democrática y llama a afianzar la cohesión social, con políticas sociales que no cuestionan para nada el modelo neoliberal.

Gustavo Petro, del PDA, viene distanciándose de forma atropellada y acelerada frente a los planteamientos del Ideario de Unidad, así como el carácter de ser izquierda como alternativa necesaria, hoy se plantea como un candidato que no va a comprometer los objetivos políticos, militares y económicos del modelo impuesto, para mostrarse como un sujeto dócil a los intereses hegemónicos y así ganar la favorabilidad electoral de las élites.

 

POR LA DEFENSA DE LOS DERECHOS DE LAS MUJERES, NO A LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

El 25 de noviembre de 1981 fue declarado el día internacional contra la violencia hacia las mujeres en el primer encuentro feminista par...