DECLARACIÓN FINAL

PRIMER ENCUENTRO DE MUJERES DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

Santo Domingo –República Dominicana

24 – 27 de septiembre de 2015

 

En República Dominicana cuna de las hermanas Mirabal, tierra generosa por su maravillosa naturaleza y la calidez de su gente, nos reunimos mujeres de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Haití, México, Paraguay, Perú, Puerto Rico y Venezuela autoconvocadas y motivadas por el lema: "LAS MUJERES DE LATINOAMERICA Y EL CARIBE PRESENTES EN LA LUCHA POR NUESTRA EMANCIPACION, JUNTO A NUESTROS PUEBLOS, POR LA LIBERACION".


Con enorme entusiasmo, mujeres de sectores populares, obreras, campesinas, estudiantes, docentes, profesionales, intelectuales, artistas, desocupadas, empleadas domésticas, amas de casa, jubiladas, trabajadoras por cuenta propia, mujeres de los pueblos indígenas y negro, concurrimos autofinanaciadas sobre la base de distintas actividades desarrolladas en cada país para contar con la posibilidad de viajar al Encuentro y evidenciar que las mujeres populares, somos capaces de realizar grandes cosas sin recurrir al financiamiento de gobiernos, ONGs, o cooperaciones extranjeras de los países imperialistas.

 

La primera actividad fue visitar la casa museo de las hermanas Mirabal y rendirles un homenaje, resaltando que su asesinato fue provocado como parte de la represión a la lucha del pueblo dominicano contra la dictadura de Trujillo; en el encuentro con Minue Tabares Mirabal, hija de Minerva, las mujeres ratificaron sus compromisos por ser parte decisiva de las luchas por la liberación de sus pueblos.

 

Las mujeres de Latinoamérica y el Caribe desde la lucha por la independencia del colonialismo hemos participado activamente en la construcción histórica de nuestros pueblos, y en todas las actividades desarrolladas estuvieron más vigentes que nunca los ejemplos de Micaela Bastidas, Juana Azurduy, Manuela Sáenz, María Trinidad Sánchez y las miles de luchadoras anónimas a quienes honramos con la convocatoria.

 

Ya en el siglo XX continuamos los pasos de mujeres revolucionarias como Clara Zetkin, Rosa Luxemburgo, las mártires de la fábrica Cotton en EEUU, en cuyo homenaje se instauró el 8 de marzo como día mundial de la mujer trabajadora. Ya más avanzado el siglo XX, también rendimos nuestro homenaje y seguiremos su ejemplo,  de mártires como Olga Benario, Lolita Lebrón, Azucena Villaflor, Rosita Paredes y muchas más que aportaron su sangre para la reivindicación de los derechos de las mujeres y  los pueblos.

 

Nuestros países, que además de estar hermanados por una historia en común, con características sociales, económicas y lingüísticas similares, por la lucha anti-colonial y antiimperialista y contra la opresión de los sectores dominantes locales, nos unimos en busca de un futuro y horizonte de cambios profundos que nos lleven a la emancipación y definitiva independencia de las mujeres junto a nuestros pueblos.


Las mujeres somos las más afectadas por este sistema injusto y represivo. Luchamos contra la doble explotación y opresión, contra la violencia de género, contra la discriminación étnico- cultural y etaria;  por educación sexual y reproductiva para conocer y decidir, anticonceptivos para no abortar y  aborto legal para no morir; para terminar con las redes transnacionales de trata que esclavizan a las mujeres, niñas y niños en la prostitución y el narcotráfico, redes que existen con la complicidad de los estados capitalistas y patriarcales subordinados a los designios imperialistas; por el derecho al trabajo, contra todo tipo de abusos en el ámbito laboral, por igual salario a igual trabajo; por la seguridad alimentaria,  por educación de calidad y erradicación del analfabetismo femenino, salud pública y de calidad, contra todo tipo de discriminación, contra el racismo y xenofobia, por  el reconocimiento de las etnias y  pueblos  originarios; por el derecho de las mujeres y los trabajadores del campo a la tierra y a garantías para su actividad productiva;  por servicios sociales para los hijos e hijas de las mujeres trabajadoras en especial centros de cuidado y atención infantil; por disminución del tiempo de jubilación de las mujeres; por el reconocimiento pleno de participación política de las mujeres; acceso a educación, a la cultura, a la recreación, al deporte de las jóvenes contra el flagelo de las drogas y contra  la alienación imperialista  y,  por la libertad de organización.

En todas las actividades realizadas durante el Encuentro, en los talleres y plenarias, las mujeres expresamos su rechazo a todas las formas de violencia que soportan en sus respectivos países y el intercambio de experiencias ha constituido el factor principal para establecer acuerdos y resoluciones que alentarán la lucha de las mujeres por la conquista de su emancipación y por la definitiva independencia de nuestros países.


Rechazamos firmemente las guerras de intervención imperialista que son la causa de la migración, incremento masivo de refugiados y la constitución de un ejército de seres humanos sin techo, sin trabajo y que son la causa del sufrimiento de miles de mujeres y sus familias.


Al finalizar este exitoso Primer Encuentro de Mujeres de América Latina y El Caribe, nos comprometemos a fortalecer los lazos de unidad, amistad y solidaridad de las mujeres trabajadoras y de los distintos sectores populares; a impulsar juntas Jornadas continentales en tres fechas que constituyen momentos históricos para las mujeres del mundo:

 

1.- El 8 DE MARZO, día mundial de las mujeres trabajadoras como un día de compromiso de las mujeres por conquistar su liberación.

 

2.- 1 DE MAYO, día internacional del trabajo, que debe ser ratificado su carácter de lucha por la unidad y organización de las y los trabajadores contra la explotación capitalista.

 

3.- El 25 DE NOVIEMBRE; Día contra la violencia a las mujeres, recuperar el sentido histórico de la lucha y sacrificio de las hermanas Mirabal. En la actual coyuntura, nos comprometemos a:

 

1.- Demandar al gobierno de México, la inmediata presentación con vida de los 43 jóvenes normalistas de Ayotzinapa.

 

2.- Retiro de las tropas extranjeras - MINUSTAH de Haití, en particular las de Argentina, Brasil y Chile y apoyar su derecho a la libre determinación como nación independiente.

 

3.- Condenar y rechazar la criminalización de la lucha social en todo el continente y de manera particular en Ecuador que ha instaurado el gobierno de Rafael Correa y la solidaridad con las luchadoras y luchadores sociales que enfrentan juicios por hacer uso de su legítimo derecho a la resistencia.

 

4.- Este 1er encuentro de mujeres se solidariza con los hijos e hijas de inmigrantes haitianos en su lucha porque el Estado dominicano le reintegre la nacionalidad violada por la sentencia 163-0.

 

5.-Exigimos a nuestros Estados de Latinoamérica y el Caribe Reconocer el trabajo que familiar no remunerado que realizamos las mujeres en función de la recuperación de y reproducción de la fuerza laboral como trabajo productivo con todos los derechos; y que se garantice la seguridad social plena a las mujeres que realizan este trabajo en sus hogares.

 

6.-Asi también demandamos de nuestros Estados reducir la edad y tiempo laboral para acceder a la jubilación las mujeres trabajadoras.

 

7.-Demandar la legalización del aborto en todos nuestros países en los casos de violación, incesto, malformación congénita y que la vida de la madre tenga riesgos.

 

Santo Domingo, 27 de septiembre de 2015

 

 

 

 

 

 

--
Movimiento por la defensa de los derechos del pueblo-MODEP-BOGOTA
Vamos por la Democracia, el Poder y el Socialismo.
http://modepdistrital.blogspot.com/

PONENCIAS LA MUJERES EN COLOMBIA

Publicado por Coordinador sábado, 26 de septiembre de 2015 0 comentarios

Las organizaciones sociales y políticas abajo firmantes hacemos un llamado urgente a los gobiernos de la República Bolivariana de Venezuela y de la República de Colombia, para que establezcan el diálogo tendiente a lograr un acuerdo binacional que garantice los derechos de la población de la frontera.

 

Las siguientes son las razones que inspiran este llamamiento:

 

Las guerras, la xenofobia y el despojo como arma de acumulación de territorios, en medio de una situación de crisis del sistema capitalista, se han incrementado en los últimos años; hoy en diferentes partes del mundo millones de habitantes son expulsados de los países que habitan; aterrorizados huyen buscando refugio y así escapar de situaciones que violan sus derechos. Lamentablemente la situación de los expulsados y perseguidos transnacionales es lo que menos interesa a los gobiernos, que orientados por "razones de Estado", muchas veces ajenas a sus pueblos, unas veces expulsan a la población y otras restringen el acceso a sus territorios. La condición de los refugiados transnacionales, en su mayoría indocumentados, hace evidente que la idea de la globalización capitalista, que prometió a los pueblos del mundo el fin de las fronteras y la libre movilidad internacional solamente es para el gran capital internacional, que tiene la libertad de moverse y abolir las fronteras para el libre mercado y el saqueo de los recursos, mientras a los pueblos se les criminaliza por pretender traspasar las fronteras. En ese marco internacional hay que situar el drama de los colombianos expulsados de Venezuela.

 

La presencia de los casi 5 millones de colombianos viviendo en Venezuela (según cifras de Venezuela) o 1 millón (según cifras colombianas) es resultado de un histórico proceso de despojo, violencia y autoritarismo que llevó a esta parte del pueblo a buscar en la hermana república un refugio y un espacio de oportunidades que fue negado en su propio país. En ese sentido es responsabilidad de ambos Estados establecer medidas para poner fin a las condiciones que afectan la vida digna de los migrantes.

 

Condiciones históricas en la frontera binacional y en las sociedades de Colombia y Venezuela generaron la construcción de redes mafiosas que han carcomido a los dos Estados y a las dos sociedades; la existencia de este poder criminal atrincherado en ambos países amenaza la integración binacional en la perspectiva de construir repúblicas hermanas. Este aspecto es fundamental ya que no es el pueblo colombiano que habita el espacio binacional el responsable de la crisis y sobre quien está recayendo las responsabilidades y culpas.

 

El desmantelamiento de las redes mafiosas, narcotraficantes y paramilitares que operan en la frontera sólo es posible como resultado del trabajo conjunto y coordinado de los dos países y del respeto por los derechos y libertades de los pobladores colombianos y venezolanos en la región fronteriza. Es urgente poner fin al lenguaje chovinista y de odio nacional con que diferentes sectores de los dos países están instigando un mayor rompimiento y agravamiento de la crisis tras el cierre de la frontera. Por el contrario es necesario aceptar que es posible la convivencia entre Estados con proyectos de sociedad distintos y que son los pueblos soberanos los encargados de transformar los proyectos de nación; por eso rechazamos la descalificación sobre asuntos de política interna de cada país, así como la difusión de estereotipos que afectan la identidad cultural de los dos pueblos hermanos.

 

Se hace imprescindible un nuevo acuerdo binacional que restablezca los derechos de la población fronteriza, garantice su bienestar y reconstruya un tejido social y económico para el bienestar colectivo del territorio fronterizo.

 

Exigimos al presidente Nicolás Maduro detener la persecución indiscriminada contra la población colombiana y poner fin al lenguaje beligerante, lo que no implica renunciar a su función de jefe de Estado y garante de la soberanía de su país. La persecución al pueblo, no puede ser parte del ideario socialista y revolucionario. Exigimos al presidente Juan Manuel Santos, asumir que en la actual crisis fronteriza, el Estado Colombiano es históricamente copartícipe, al haber sido permisivo con la existencia de redes de mafia y paramilitarismo que controlan el contrabando, imponen su régimen de violencia e involucran a la población fronteriza de ambas naciones.

 

Es necesario detener la arremetida mediática que utiliza la crisis humanitaria para sacar provecho político y económico sin importar las consecuencias contra la población y las relaciones entre ambos países, así como difundir la idea de que todo proyecto de transformar la sociedad por fuera del capitalismo es equivocado e innecesario. Curiosamente en esta crisis algunos medios de comunicación y el Gobierno de los Estados Unidos no han sido los tajantes críticos que acostumbran a ser con el Gobierno Venezolano y se han ocupado de señalar las responsabilidades de Colombia en la crisis fronteriza; esto sucede porque a los capitalistas del mundo no les importan los derechos del pueblo, lo que realmente les importa son sus planes de dominación y en este caso su plan para integrar a Cuba y Venezuela, así como a Ecuador y Bolivia a la matriz de acumulación imperialista y avanzar en la recuperación del control de Latinoamérica.

 

Exigimos al gobierno colombiano establecer medidas duraderas y sostenibles para atender la situación de bienestar, seguridad, dignidad y democracia de la población colombiana que es expulsada o que huye atemorizada del vecino país.

 

Hacemos un llamado al conjunto del pueblo colombiano, a sus organizaciones populares, democráticas y revolucionarias, a las fuerzas vivas de la sociedad a solidarizarse con los refugiados y expulsados desde Venezuela que se encuentran en una difícil condición humanitaria. Toda esta población expulsada precisa de nuestro apoyo político y social, entendiendo que en tanto hacen parte del pueblo precisan de garantías sociales, económicas y de derechos para continuar sus vidas en territorio colombiano. De ninguna manera la solidaridad con el pueblo expulsado significa apoyar a Juan Manuel Santos; gobernante que, como ha sucedido históricamente, ha abandonado a la población menos favorecida de la frontera, favoreciendo su exclusión y sometiéndola a condiciones precarias.

Suscriben

 

Movimiento por la Defensa de los Derechos del Pueblo –MODEP, Federación Universitaria Nacional FUN Comisiones, Comités de Obreros y Trabajadores Ignacio Torres Giraldo, Movimiento Nuevos Maestros por la Educación, Revista Viento del Sur, Asociación por la Defensa de los Derechos de los Hijos del Pueblo – ADDHIP Colombia, Asociación de la Mujer Democrática, Colectivo Tierra de Todos


--
Movimiento por la defensa de los derechos del pueblo-MODEP-BOGOTA
Vamos por la Democracia, el Poder y el Socialismo.
http://modepdistrital.blogspot.com/

PRESENTACIÓN GRUPO DE DANZAS COMITÉ DE LA MUJER JAC VILLA SUAITA

Publicado por Coordinador lunes, 7 de septiembre de 2015 0 comentarios

  

 

LAS MUJERES DE LATINOAMERICA Y EL CARIBE PRESENTES EN LA LUCHA POR NUESTRA EMANCIPACION, JUNTO A NUESTROS PUEBLOS, POR LA LIBERACION.


Las mujeres de Latinoamérica y el Caribe desde la lucha por la independencia del colonialismo hemos participado activamente en la construcción histórica de nuestros pueblos, y tenemos en Micaela Bastida, Juana Azurduy, Manuela Saenz, María Trinidad Sánchez y las miles de luchadoras anónimas, a quienes honramos con la convocatoria a este 1er. Encuentro de Mujeres de Latinoamérica y el Caribe, del 25 al 27 de septiembre de 2015 en República Dominicana.


Ya en el siglo XX continuamos los pasos del movimiento internacional de mujeres revolucionarias inspirado por Clara Zetkin, Rosa Luxemburgo,  Dolores Ibarburi, tenemos nuestras mártires como  Olga Benario, las Hermanas Mirabal, Lolita Lebrón y muchas más que aportaron su sangre por la libertad.


Nuestros pueblos, que además de estar hermanados por una historia en común con características sociales, económicas y lingüísticas, por la lucha anti-colonial, contra la opresión de los imperialismos y los sectores dominante locales, nos unimos  en busca de un futuro y horizonte  de cambios profundos que nos lleven a la emancipación y definitiva independencia junto a nuestros pueblos.


Las mujeres somos las más castigadas por este sistema injusto y represivo. Luchamos contra la doble explotación y opresión, contra la violencia de género, por educación sexual y reproductiva para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir.  Para terminar con las redes de trata que esclavizan a las mujeres, niñas y niños, contra todo tipo de abusos, igual salario, por igual trabajo, por la seguridad alimentaria, por el derecho al trabajo, por educación, salud pública y de calidad, contra todo tipo de discriminación, contra el racismo y xenofobia, por  el reconocimiento de las etnias y  pueblos  originarios. 


 Llamamos a las mujeres trabajadoras, campesinas, de los pueblos originarios, amas de casa, profesionales, docentes, estudiantes  a reunirnos en este Encuentro de Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, para que en forma consensuada, horizontal, democrática , y teniendo en cuenta las particularidades históricas y organizativas de cada país; podamos intercambiar nuestras experiencias y riquezas de lucha en las batallas cotidianas que damos  por la conquista y la defensa  de nuestros derechos para construir un mejor porvenir.


Invitamos a todas las mujeres de América Latina y el Caribe a participar activamente del Encuentro de Mujeres que se realizará en Santo Domingo, República Dominicana, los días 25, 26 y 27 de septiembre de 2015, bajo la consigna Por Nuestros Derechos.





--
Movimiento por la defensa de los derechos del pueblo-MODEP-BOGOTA
Vamos por la Democracia, el Poder y el Socialismo.
http://modepdistrital.blogspot.com/

Entrevista Yudy

TRES TAREAS PARA SER ALTERNATIVA DE PODER

NUESTRA CANCIÓN

QUIENES SOMOS

El MODEP es una organización política de carácter social y popular, que lucha por la consecución de un programa democrático, patriótico y antiimperialista que permita solucionar los principales problemas de la nación, trabajando por un futuro promisorio de prosperidad, desarrollo, paz, libertad, trabajo, bienestar e independencia nacional; es decir, buscamos la construcción de una sociedad de nueva democracia, que abra paso a la construcción de la sociedad socialista en Colombia.